TINTA DE IMPRESIÓN.




La tinta utilizada para imprimir grabados e impresiones en general se denomina TINTA DE IMPRENTA y es una materia gruesa y grasa, de color determinado según utilidad que varía en sus características y composición según el tipo de uso que se le dará y sistema de impresión en que habrá de utilizarse.

Antiguamente cada maestro impresor tenía su propia fórmula de fabricación y método, cosa que se hizo imnecesario a medida que la industria avanzó y las tareas fueron especializandose. En general una tinta está compuesta por un vehiculo, que es el barniz en este caso, donde está suspendido en determinada concentración el pigmento que da color a la tinta. Con la adición de unos u otros componentes para mejorar elasticidad, secado, brillo, etc, la tinta se convierte en un producto que ya dependiendo del uso y la forma en que habrá de comportarse, se destina a una u otra aplicación.

Al artista, profesor, grabador, entusiasta, etc, le interesa tener a mano un producto que sea simple de obtener y fácil de utilizar, aunque esto último no se cumple para nada con la tinta de imprenta debido a su constitución; una grasa gruesa, pegajosa, que todo lo ensucia y de la cual librarse cuesta un mundo... cuando ha sido mal escogida y sobre todo, mal utilizada. 

La base de la tinta es en general aceite de linaza cocido, al que se le ha evaporado el agua en gran parte para que se convierta en ese vehiculo grueso que permite poner encima de los tacos y no escurre hacía las zonas limpias. La tinta en sí es, a nivel casero IMPOSIBLE de recrear, por lo complejo de su fabricación, lo que requiere y las condiciones necesarias. Intentarlo está ya dentro del ámbito de la locura y más, cuando es un producto que existe ya hecho.

Pero, ¿qué tinta sirve y cual no?  Hay que tener presente que la principal diferencia existe en el tipo de tinta, hecha para el tipo de técnica porque como siempre decimos, "la técnica indica qué tipo de materiales son necesarios para su ejercicio" y en el fondo todo el asunto se limita a que las tintas de impresión hechas, por ejemplo, para artistas están constituidas con determinados elementos a diferencia de aquellas pensadas para uso industrial. 

Una tinta para calcografía está hecha con un determinado nivel de dureza en su barniz que le permite introducirse en las gravaduras y ser limpiada de una forma eficaz y SOLO sirve para lo que ha sido diseñada. Una tinta de imprenta en cambio, puede utilizarse para impresión general sin que exista demasiado problema en su aplicación teniendo en cuenta que, de las tintas que ofrece el mercado la que se necesita debe ser del tipo TIPOGRAFICA, pues la tipografía está dentro del sistema de impresión de altorrelieve que obtenemos al grabar, ya sea linóleo o madera. 

Como inconvenientes principales de las tintas industriales tenemos su tamaño y cantidad pensadas para industria y que para nuestros intereses artísticos es demasiado grande, eso sin contar de que se secan, se arruinan, son un cacho a la hora de almacenarlas, etc. La solución pasa por utilizar cantidades acotadas de tinta, envasadas acorde a nuestras necesidades y en vólumenes que permitan el trabajo y un rendimiento adecuado de lo que necesitaremos para el mismo.

Tintas al agua versus Tintas grasas.

Primero que nada hay que decirlo, aunque suene duro y feo. El grabado "verde" no existe, simplemente porque el verdadero grabado, por su forma y constitución requiere elementos que son contaminantes y que, quierase o no inciden de forma negativa en el ambiente. Las técnicas llamadas "verdes" emplean procesos y técnicas tomadas del grabado y se denominan tal cual para poder catalogarlas en un espacio determinado de ejercicio, pero tampoco hay que exagerar porque el grabado tradicional es practica de un grupo reducido en contraste con la gran mayoría y por muy contaminante que sea jamás podrá ser comparado con todo lo que ensucia un automovil, por ejemplo.

Las tintas al agua, tan de moda y perseguidas hoy en día han sido una solución que resulta adecuada sobre todo para usos escolares y es una lástima que en Chile no exista un distribuidor honesto que las importe y venda a precios decentes, porque a diferencia de la norma de nuestro oneroso mercado, los consumibles no deben tener valores elevados que lo hagan inaccesible al comprador, primero por su uso y segundo por tener vencimiento. La tinta al agua no es otra cosa que una mezcla de agua, pigmento y un espesante que permite un uso similar al de la tinta tradicional pero bastante imperfecto porque esta sí escurre, siendo su mejor y única virtud que la limpieza es maravillosamente simple y rápida debajo de la llave del agua.

Mientras que se use guantes, se controle el uso y se utilice la cantidad necesaria, el uso de tintas tradicionales puede ser fructifero y amable. Otros productos como tintas de serigrafía, "oleograficas" "betún de zapato con aceite de cocina", etc son en general intentos de recrear algo que es muy simple de obtener pero que por lo visto, no se tiene idea de donde buscar.

Hay que acordarse que los resultados de una actividad dependen del uso correcto de aquello que dicha actividad exige, siendo mejor el resultado, más rápido y gratificante el ejercicio y enriquecedora la experiencia. ¿o no?

Tinta grabado en madera y linóleo. 200ml. 

Blanco cubriente: $4.800 pesos.
Negro intenso: $4.800 pesos.
Amarillo base: $4.800 pesos.
Azul base: $4.800 pesos.
Rojo base: $4.800 pesos.
Oro: $6.800 pesos.






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